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02/02/2011 / José Luis (@iusufr)

Revoluciones Off Line contadas por Twitter


Plaza Tahrir de El Cairo (Egipto)

Los acontecimientos que estos días sitúan al mundo árabe en el epicentro mediático del planeta, especialmente a Túnez y a Egipto, han demostrado hasta qué punto la acción espontánea de los ciudadanos en las Redes Sociales puede contribuir a la movilización social.

Ahora bien. Sería demasiado aventurado, por el momento, asegurar que cuanto hoy está ocurriendo en el Magreb o en Oriente Próximo es consecuencia directa del uso masivo de Twitter o Facebook.

No seré yo, precisamente, quien subestime el papel de Internet para la generación de una ciudadanía cada vez mejor informada –dicho con brocha gorda-, más activa y más comprometida (con matices).

Pero exagerar su influencia sería como ignorar que, detrás de todas estas protestas, hay antes una historia off line de injusticias, pobreza, ausencia de libertad y hastío por la falta de oportunidades laborales.

Porque el detonante de la llamada “revolución de los jazmines” no ha sido la aprobación de una “Ley Sinde” ni el tuit estúpido de un popular vendedor de discos con vocación de tour operador. Tampoco ha sido una cadena de comentarios en Facebook promovidos por una elite intelectual en el exilio… una elite, por cierto, que lleva años haciendo en Internet las mismas denuncias que ahora inundan nuestros blogs.

Ha tenido que ser la inmolación de un joven licenciado, Mohamed Bouazizi, la responsable de que saltara la primera chispa en Túnez.

De igual forma, todos hemos comprobado cómo el corte de Internet ordenado por el octogenario dirigente Hosni Mubarak no ha servido para paralizar, en absoluto, las manifestaciones en el país del Nilo.

Este detalle ha ratificado el papel social que, efectivamente, ocupa ya la Red en el mundo árabe. Pero en términos políticos, para lo único que ha servido es para indignar aún más a sus compatriotas y, en todo caso, para alentar la utilización de los medios tradicionales de convocatoria… esos que conocemos popularmente como el “teléfono árabe“, es decir, el boca a boca.

Los egipcios de a pie, en las horas de desconexión de las Redes Sociales, se han preocupado de hacer lo que cualquier militante convencido hubiera hecho en otro tiempo: distribuir pasquines, compartir tertulia nocturna con los vecinos, pasar papeles con proclamas entre la muchedumbre… sacar el megáfono por la ventana.

Twitter e Internet han acelerado, sin duda, el proceso. Pero no lo han propiciado ni, necesariamente, garantizarán su éxito. Las movilizaciones frustradas de Irán, las primeras retransmitidas en riguroso on line, son un buen ejemplo de ello.

¿Será porque las Redes Sociales se “sienten” más cómodas en el papel de periodistas que en el de políticos?

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11 comentarios

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  1. marcos / Feb 2 2011 2:09 pm

    Me parece totalmente acertado el análisis que haces.

    Creo que se está sacando de madre el calado de las redes sociales en cuanto a su importancia concreta en la movilización social. Como redes, no tienen contenido propio, son herramientas, que, en su caso, sirven para atrapar todo tipo de contenidos, independientemente de su origen. Lo que no se puede negar es lo que tú muy bien expresas, agilizan el proceso de aglutinamiento y captura. Es como pasar del palangre a la red de arrastre, ninguno de los dos inventa la pesca o al propio pescado, pero influyen en la rapidez con que se atrapan.

    Me parece que todavía nos queda por ver mucho en relación con las redes sociales y sus aplicaciones directas en política, y no todo bueno. Y por desgracia intuyo que no van a servir para llevar a buen puerto los deseos de millones de personas que demandan cosas tan simples, que de puro simples complican la vida fácil de muchos poderosos. Pero el paso de gigante que han dado hace que veamos que tarde o temprano las noticias “vuelan”. Y lo hacen sin necesidad de alas ni cables ni satélites, que, si están, agilizan, pero que no son indispensables para el fenómeno de la comunicación.

    • José Luis (@iusufr) / Feb 2 2011 3:03 pm

      Muchas gracias, Marcos.

      Es muy importante que sigamos incidiendo en la participación social y en la denuncia abierta de toda clase de injusticias, pese a las conclusiones finales que se plantean en el texto -realmente una pregunta abierta- y, más allá del fatalismo de tu comentario,

      Si las redes sociales ayudan, bienvenidas. Seguro que otros pensarán que Twitter o Facebook son más útiles para comentar las idas y venidas de su programa de televisión preferido.

      Pero en el mundo real en el que vivimos, sea off line u on line, las cosas sólo se cambian desde los gobiernos y desde los mercados. Insertar a las personas en lo más alto de esos dos resortes, en el corazón mismo del poder, es la verdadera clave de cualquier discusión social y democrática.

      Con todo. El futuro será de las redes sociales o no será. No tengo duda. Mientras tanto, hay que seguir creando ciudadanía = compromiso.

      Un abrazo.

  2. damiano / Feb 2 2011 9:29 pm

    There is a very interesting chapter on this point in a book by Malcolm Gladwell called BLINK. He argues that social networks like Fb and Twitter cannot cause revolutions as opposed to groups of people who “physically” get together. It’s interesting food for thoughts.
    Damiano

  3. Laura Fernández Palomo / Feb 6 2011 9:24 am

    Estoy de acuerdo, en parte, con tu análisis. Sirve para centrar el tema de la influencia de las redes en las movilizaciones sociales y también para no sobredimensionarlas. Es evidente que el desconento tiene que estar en el mundo real y no en el virtual para que algo cambie , pero la importancia de las redes sociales es que actúan como canales para centralizar todo ese descontento y sí que creo que tienen su importancia en la protesta social, y en éstas en concreto. Creo que dice mucho el hecho de que las sociedades árabes estén compuestas por una mayoría de jóvenes y por eso creo que Facebook y Twitter están jugando un papel fundamental en estos procesos.

    Un abrazo!

  4. José Luis (@iusufr) / Feb 7 2011 12:29 am

    Gracias, Laura, por tu comentario.

    Efectivamente, el hecho de que un 60% de la población árabe actual sea joven y de que ésta, específicamente, sea la principal usuaria de las nuevas tecnologías en el Magreb o en Oriente Próximo constituye un argumento básico en defensa del papel de Internet en la revuelta-revolución de estos días en Egipto.

    También es importante que un 12,6% de esos jóvenes sean estudiantes o titulados universitarios y, por supuesto, que las tasas de desempleo entre los menores de 30 años de dicho país se sitúen por encima del 22%.

    Ahora bien. Personalmente, me inclino a pensar que Twitter ha sido más relevante para occidente que para los propios egipcios y, en todo caso, que este servicio ha servido como elemento de motivación y refuerzo para los que ya estaban movilizados y concentrados, no tanto para captar nuevos activistas.

    Y ahí, sin embargo, me parece que el papel clave lo ha jugado entre los propios árabes y egipcios un off line de toda la vida: la televisión. ¿Quién? Al-Yazeera, cuyas informaciones sí que se han difundido a través de Twitter, Facebook y YOUTUBE, fundamentalmente.

    Un abrazo.

  5. Antonio Espinosa / Feb 9 2011 11:37 am

    Me parece una opinión muy acertada. Personalmente, soy de los que opinan que las redes sociales siguen estando en pañales en cuanto a posibilidades de todo tipo, y estoy convencido de que van a seguir desarrollándose y sorprendiéndonos.

    Si el calado en el mundo árabe es realmente tan fundamental, si han sido capaces de aglutinar en poco tiempo a tantas personas…

    Creo que son capaces de crear REALMENTE estados de opinión y compartirlos en poco tiempo por muchas personas, estamos ante nuevos medios de comunicación que aún tienen mucho que dar de sí. El tiempo nos lo dirá. E, insisto, creo que sólo es el comienzo.

  6. elena / Feb 13 2011 8:49 pm

    Estoy totalmente contigo. Las redes han servido de trampolín pero no podemos olvidar el valor del codo a codo, del boca a boca y en esta ocasión quiero añadir, el valor incalculable de la televisión.

    Desde aquí he estado pegada a la CNN y a la BBC durante todos estos días, con un seguimiento brutal, al minuto. Era obvio que gracias a las imágenes el mundo era testigo y la gente en la plaza lo sabía. Si se iban de la plaza, las cámaras se irían y el pueblo sería mucho más vulnerable.

    Quiero dar crédito por una vez a la televisión, un medio que cada vez me merece más descrédito pero que en esta ocasión debe compartir méritos con Facebook y Twitter aunque nadie habla de ello estos días.

  7. José Luis (@iusufr) / Feb 13 2011 9:53 pm

    Gracias, Antonio y Elena, por vuestras aportaciones.

    En efecto, pienso -y pensamos- que las redes sociales han hecho su presentación oficial y que, de aquí en adelante, su valoración como instrumento de difusión y concienciación política sólo irá en incremento.

    El hito, además de la reivindicación de la juventud árabe en vanguardia de unas movilizaciones LAICAS y por motivos exclusivamente nacionales -no anti-israelíes ni anti-estadounidenses, es que la puesta de largo de estas revoluciones 2.0 ha tenido lugar en países con un nivel de desarrollo tecnológico inferior a Occidente, en apariencia.

    Eso sí: la telefonía inalámbrica y el Internet móvil tienen, en el mundo árabe, un nivel de implantación y crecimiento espectacular.

    Por otra parte, como recuerdas, Elena, la televisión ha hecho su aparición de nuevo. No ha sido la cadena FOX -que durante los momentos claves retransmitía presentaciones de libros a cargo de los políticos estadounidenses de turno- sino de los medios árabes y, especialmente, Alyazeera.

    Tanto es así, que la CNN -por ejemplo- rebotaba en directo y sin traducción imágenes de Alarabia TV y de Nile TV.

    Esto nos hace preguntarnos: ¿dónde estaban los medios occidentales? Más allá de los enviados especiales de turno de Europa (TVE muy flojita) que se limitaban a reproducir lo que ya habían avanzado mucho antes estas televisiones árabes, se ha descubierto que para nuestras serenas conciencias la cobertura mediática occidental era prácticamente inexistente en el Magreb.

    Quiere decirse, con la supresión de corresponsalías históricas y la vanalización de los actuales directos, el mundo árabe había desaparecido de nuestros “breaking news” cotidianos. Eso sí: directos desde Navacerrada (Madrid) porque cae nieve, los que queramos.

    El modelo “compatriotas por el mundo” o “cutre-llejeros” ha borrado una realidad tan terrible como decisiva para la irrupción de las redes sociales en el escenario político mundial: nuestro silencio sobre la terrible e injusta situación de la población árabe. Que no nos falte el petróleo, simplemente.

    Un abrazo.

  8. web page / Ago 26 2013 9:17 pm

    Hi there, after reading this remarkable post i am too cheerful to share my knowledge here with friends.

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